lunes, 23 de mayo de 2011

Ruta Sevilla – Sanlúcar de Bda.– Matalascañas – El Rocío – Sevilla

Entre los pasados días 16 y 18 de Mayo una buena parte de los integrantes de nuestro grupo ha efectuado la ruta en cuestión, deseada desde hace largo tiempo.

Primer día – 16 de Mayo

Orígenes variados: Tomares, Bellavista, Sevilla, Palomares
Destino: Sanlúcar de Barrameda
Distancia media: Entre 90 y 100 km.
Asistentes: Paco Palacios, Manolo “Brisca”, Pedro (nuevo fichaje), Damián, Fernando Ruiz, Luis Peña, Enrique Marseguerra, Paco Barral, Pepe López, Gonzalo y un servidor, Anselmo.

Algunos nos citamos en la barcaza de Coria a las 8 de la mañana y la unión de todos la efectuamos a las 8,30 en el puente sobre el río Guadaíra.

Magnífica mañana, cielo con una pátina de nubes que impide una solanera y suave viento de levante que nos ayuda un poco. Continuamos el pedaleo hasta la primera tradicional parada en la cerámica de la colonia San Vicente Ferrer. A los 33 Km. de habernos juntado todos en el Guadaíra, llegamos a la venta de la “vieja” ya en la carretera del “Práctico” donde, como siempre, hacemos un magnífico desayuno a base de tostaditas con aceite y tomate. Continuamos el camino y nos encontramos, 15 Km. después, con que la venta Tarfia está cerrada definitivamente. De improviso, el viento cambia y nos lo encontramos de frente y costado por lo que los 20 ó 25 km hasta la venta de “Las Compuertas” en Trebujena se hacen muy duros. Sorpresa desagradable también cuando llegamos a la mencionada venta que nos la encontramos cerrada, posiblemente por ser Lunes. La cervecita rehidratante debe esperar unos km más. Cruzamos el Pinar de la Algaida y nos reagrupamos todos en la primera venta que encontramos, ya en las Colonias de Bonanza, en la que nos hidratamos generosamente.

Llegamos a Sanlúcar sobre las 14 horas y en las duchas de Bajo Guía nos refrescamos un poco y nos despedimos de Enrique Marseguerra  al que le espera mejor compañía que la nuestra y además no fuerza la rodilla que tanto le vigila su traumatóloga. Tras lo que nos vamos a la Calzada del Ejército y en el Mesón Los Corrales degustamos platos típicos de la tierra y una excepcional manzanilla pasada. No nos olvidamos de brindar por todos los integrantes del grupo que, por una u otra causa, no han podido participar.

Terminada la comida, nos dirigimos al hotel Barrameda, en plena plaza del Cabildo donde, tras dejar las bicis bien preparadas en el parking, nos adecentamos y descansamos un poco. A las 19,30 horas nos citamos en la recepción del hotel y damos un magnífico paseo por la parte alta de Sanlúcar en la que tanto el amigo Paco Palacios como Damian hacen de perfectos cicerones por sus antecedentes Sanluqueños. El Palacio de la duquesa de Medina Sidonia y un palacete de la misma fundación constituyen nuestros destinos turísticos preferentes. En este último lugar, con unas vistas únicas de Sanlúcar y la desembocadura del Río y el Coto de Doñana, hicimos una sentada que adornamos con alguna copia, cafelito o cervecita. La primera de las frases gloriosas de la ruta surgió allí. Uno de los nuestros le preguntó a la camarera si la cerveza era fresquita de frigorífico o fresca natural. ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿???????????? La camarera puso cara de póker y en lugar de mandar a hacer puñetas a su demandante fue profesional y salió airosamente del trance.
  
Regresados a la plaza del Cabildo, nos fuimos a cenar a Balbino, típico sanluqueño donde los haya. Degustamos las exquisiteces de la tierra y probamos unas magníficas tortillas de camarones que fueron del gusto de Anselmo y del disgusto de la totalidad restante. Heladito y retirada para descansar.

Segundo día – 17 de Mayo

Origen: Sanlúcar de Barrameda
Destino: El Rocío
Distancia: 53 km.

A las 7,30 de la mañana estamos los diez que quedamos desayunando copiosamente en el buffet del hotel. Magníficas y simpatiquísimas todas las chicas de recepción. Volveremos si Dios quiere.

A las 8,30 de la mañana estamos todos montados en la barcaza de Sanlúcar al Coto en la que somos vilmente atracados pues nos hacen pagar 10 euros por persona (haciéndonos un descuento pues el precio son 12 euros). Tengamos en cuenta que cruzar la barcaza de Coria pagamos 90 céntimos (y lo acaban de subir desde 80 céntimos) y en Sanlúcar en la que la distancia de paso es escasamente el doble la diferencia es de más del mil por cien. En fin, la próxima vez lo intentaremos a nado.

Los 30 km que nos separan de Matalascañas son de una belleza inigualable. A la izquierda el mar con sus gaviotas y correlimos, a la derecha las dunas y los milanos. La bajamar era a las 10,18 horas por lo que los acertados cálculos de Justo hacen que disfrutemos de una amplia zona de pedaleo en la arena dura.

Nos paramos con algunos grupos de “coquineros” los cuales nos manifiestan que están en época de vacas gordas ya que cada uno está recogiendo el máximo permitido de 25 kg y se los pagan a 7 u 8 euritos. El año pasado sacaban a duras penas uno o dos kilos por día.

Tras unos 20 km llegamos a la torre Carbonero a la que vistamos Paco Palacios y yo. Magnífico resto vigía de unos 25 metros de altura y muy bien conservada. Se sitúa a unos 200 metros de la costa y observamos abundante huellas de conejos y, suponemos que, de linces.

Los últimos diez kilómetros se nos hacen cada vez más duros ya por el cansancio acumulado y ya porque la arena está cada vez más blanda. Llegamos todos al final al comienzo del paseo marítimo de Matalascañas a las 11,30 de la mañana donde nos reagrupamos. Tras un breve descanso marchamos por el propio paseo hasta “la piedra” y subimos a la parte antigua donde nos paramos para rehidratarnos abundantemente aunque hubo quien aprovechó para dejar sin menudo a toda la población.

Retomamos la ruta para efectuar los últimos 15 km para llegar al Rocío, punto final de la etapa. Último tramo en el que, con el viento en contra, algunos salvajes aprovecharon para ir a 30 km/h y dejar descolgados a la mitad. Llegados a la pensión Cristina, al ladito de la Ermita, nos duchamos y adecentamos y comemos en el propio restaurante. Tras la comida se nos despiden los amigos Pepe López y Damian por tener asuntos que atender al día siguiente a primera hora.
  
Habitaciones bastante elementales de lo que parece haber sido una casa típica de El Rocío con muchos cuartos relativamente pequeños aunque con su baño cada uno. Sin lujos pero decente. Muy buen servicio y personal muy agradable. Descanso posterior y por la tarde una buena andada por el “Paseo Marismeño” y las calles de la Aldea así como la propia Ermita y la capilla votiva donde han puesto todo el tema de velas de ofrenda.
  
Nos sentamos a cenar en una tasca típica junto a la laguna donde el amigo Luis Peña nos deleita a todos con su buen timbre de voz y sus célebres adjetivaciones: “Cabras tornilleras” y “si te muerdes la lengua te van a tener que dar la penicilina en una regaera”. En fin, genio y figura. Nos retiramos a descansar a una hora prudente la mayoría mientras los más osados terminan la noche con una copita.

Tercer día – 18 de Mayo

Origen: El Rocío
Destino: Variados, Tomares, Bormujos, Bellavista, Sevilla, Palomares del Río
Distancia: Entre 55 y 70 km.

A las 7,30 de la mañana estamos todos en el porche de la pensión observando el diluvio universal que a esas horas caía en la Aldea y unos chispazos eléctricos en el cielo que asustaban. En las calles, ni un alma. En cuanto escampa un poco, salimos pitando por la carretera de las Fresas en dirección a Villamanrique de la condesa, lugar previsto para el desayuno que efectuamos en bar frente a la puerta de la Iglesia. Magnífico desayuno tras el que tomamos el camino hacia el Vado del Quema. Como anécdota, referir que en el mismo punto a la salida de Villamanrique, a Paco Palacios y a mi se nos puso el cuentakilómetros a cero de forma sorprendente. Cuestiones de electromagnetismo o de extraterrestres.

En el Vado nos hacemos la tradicional foto y alguno que otro reza plegaria de agradecimiento a la Virgen. Tras cruzar la carretera de Aznalcázar nos dirigimos por el camino del gaseoducto hacia los pinares de Marlo y al cordel de Triana – Villamanrique. Tras el puente del Río Pudio subimos hacia Mairena del Aljarafe para hacer cervecita de despedida en la peña Bética Luis Márquez en la que casi acabamos con los barriles de cerveza. Poco más adelante nos fundimos en un fuerte abrazo y nos despedimos hasta la próxima.

Magnífica ruta, magnífica camaradería y magnífico ambiente. Nos prometemos repetir pero con toda la gente que ha faltado.

Anselmo J. Monge Bello

martes, 12 de abril de 2011

7-4-11, Ruta: Sevilla Alcala de Guadaira, Dos Hermanas, Sevilla

Hoy hemos cambiado la ruta del Aljarafe, zona algo más accidentada, por otra zona más llana como el sector de Alcala, la ruta fué distinta a otras, fué algo relajante con tres paisajes distinto uno el de los carriles bicis por la capital, algo inexperto y a veces confuso: ( circulando por los dos carriles a la vez, cogiendo las curvas como si estuvieramos por el camino del agua, etc. bueno , algo pardillo, ) luego nos adentramos en zona del canal hasta Alcala donde desayunamos, aqui, tengo que reconocer o mejor diria, tenemos que reconocer, que el SARGENTO MECHERO, cariñosamente Anselmo, se lucio en la planificación del desayuno, fué magistral “ se nota cuando no está ” y la tercera con los campos verdes y este arroyo que para muestra estas fotos, creo que en habilidad no hay quién nos gane, para terminar en Dos Hermanas. en un paraje acuciado por la crisis, llanuras urbanizada para su futura explotación, añadiría al final unas merecidas bírras.
a nuestro amigo Luis un abrazo y que se recupere pronto.
Saludos
Pepe L.

jueves, 10 de marzo de 2011

Ruta del jueves 3 de marzo

En esta salida que resultó o mejor dicho iba resultando muy bien, de pronto nos encontramos con este "enorme río" que nos impedía el paso, pero como no estábamos dispuesto a retroceder, puedes ver lo que pasó en el vídeo que grabó Pepe Ortega.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Marisma Gallega

Posiblemente por haber avisado demasiado tarde, no conté con la compañía de ninguno de los magníficos integrantes del grupo Rodando con..... Pero como tambien soy uno de ellos, os describo lo que recorrí ese día.

Salí desde Palomares del Río sobre las 9 de la mañana y en la Venta El Cruce, tras bastante barro en los caminos laterales a la carretera, tuve la suerte de desayunar con uno de mis mayores admiradores, mi padre. Tras el reconforntante desayuno fuimos a la laguna de la Dehesa de Abajo donde disfrutamos de la presencia de fochas, ánades, flamencos y multitud de aves. El día mantuvo una permanente llovizna que lo hacía sumamente atractivo como día de otoño sevillano.

Tras despedirme de mi "Jefe" (83 años del ala), me encaminé hacia Casa de Neves en donde tomé nueva pista que atraviesa la vaguada del río Guadiamar, saliendo a la carretera de Villamanrique pero a los cincuenta metros ya se entra en el camino de la Marisma Gallega. Dicho camino va dejando siempre a la derecha al río Guadiamar y a la izquierda distintas fincas y caminos hacia Villamanrique y hacia El Rocío. Unos 8 ó 10 km de camino para desviarnos luego en pista que sale hacia la derecha en bajada y que un par de km despues nos lleva al vado del Quema por su parte trasera.

Desde ahí hasta la carretera de Aznalcazar para inmediatamente tomar la pista del gaseoducto junto al camping y algo despues de un km se gira a la izquierda para ir a buscar los pinares de Marlo. Desde ahí seguimos por el cordel de Triana - Villamanrique con bastante barro pero ciclable al cien por cien. La Juliana, Monasterejo y Almensilla para llegar sobre las 13,30 horas a Palomares con la bicicleta y la equipación monocromas del color marrón del barro. Nada que un buen mosto no haya hecho olvidar esos 61 kilómetros.
Fdo.: Anselmo

miércoles, 24 de febrero de 2010

Vado del Quema



Un buen amigo nos hace llegar el siguiente correo y las fotos:


"Como os dije ayer, hoy iría al vado del Quema para ver si era verdad eso de que había tanta agua y que habían tenido que rescatar a un tío del techo de un todoterreno porque se había quedado en medio del charco. El incombustible amigo Gonzalo y un servidor de Vds. hemos sido los valientes que hoy Miércoles hemos hecho un magnífico desayuno en Aznalcazar con una magnífica mañana al principio (el viento era escaso al principio pero fue yendo a más) y tras él nos fuimos a ver el Quema en su paso por el vado. ¡¡¡¡ Alucinante, chicos !!!!. Tendrán que pasar muchos años para verlo otra vez así por lo que si mañana Jueves tenéis oportunidad (dan agua a partir de la 10 de la mañana) merecería la pena que fuéseis a verlo porque es un auténtico espectáculo para la vista. Os acompaño un par de fotos para que lo veáis por si no vais a ir.Si salís mañana, que tengáis suerte con la lluvia aunque a nosotros nos ha caído un chaparroncete cuando andábamos por el vado.Saludos, Anselmo."

martes, 8 de diciembre de 2009

Navidad ciclista. 1 y 2 de diciembre de 2009

Tras un intenso Lunes 30 de Noviembre de 2009 en el que los once integrantes de la excursión navideña llevamos y se cargaron las bicis en Gines, la madrugada del Martes 1 de Diciembre fue la que nos juntó a todos, unos en la inconmensurable furgo de apoyo y otros en una magnífica Mercedes Vito de 9 plazas, en la segunda gasolinera de Montequinto para emprender la salida oficial de la ruta BTT correspondiente a la Navidad del 2009. Sirva como anécdota el hecho de que las once bicicletas cupieron en la furgo de la Cultural y desde el Aljarafe hasta Montequinto tuvimos que ir seis personas en la misma para lo cual hubieron de sentarse dos en el asiente del copiloto, uno encima de otro; evitaremos nombres para, a su vez, evitar comentarios sobre tan “incómodo” viaje.

Las 7 de la mañana fue la hora del encuentro y de la partida oficial de los once magníficos: Justo, Enrique Marseguerra, Pepe López, Enrique Osorno, Gonzalo, Enrique Gómez, Pedro Ruiz, Manolo, Damián, Fernando Ruiz y Anselmo Monge (un servidor). Desayunamos de forma opípara en Algodonales y a las 9,15 de la mañana estábamos descargando todo el material en la bellísima población de la sierra malagueña, Benaoján, dentro del parque Natural de Grazalema. Accidentado por las sierras de Libar y Montalate y avenado por el río Guadiaro, destacan sus encinares y pastos, cultivos de secano mediterráneos y ganadería lanar. En su economía destacan las chacinas y otros productos derivados del cerdo.

Partimos de una altura de 524 m. sobre el nivel del mar. Tras unos cuantos repechos al comienzo, iniciamos un descenso vertiginoso en el que las bicis llegan a rodar próximas a los 70 km/h. y pasando por las proximidades de la Cueva de la Pileta, un yacimiento prehistórico con arte parietal del Paleolítico y restos neolíticos, descubierto en 1905 por José Bullón Lobato, nos dirigimos hacia las proximidades de Jimera de Libar donde, tras cruzar el puente sobre el ferrocarril, nos adentramos en un carril de tierra con la idea de llegar hasta la estación de FF.CC. de Cortes pero a los dos o tres km. lo encontramos cortado por unas obras que está realizando Renfe. Dicho inconveniente nos obliga a retroceder sobre los pasos ya recorridos con anterioridad y volver a tomar hacia Cortes de la Frontera, esta vez ya por la carretera. Desde aquí se inicia un ascenso larguísimo, con preciosos paisajes y miradores, hasta la población de Cortes en la que hacemos una paradiña para las primeras cervezas y las primeras barritas energéticas. Esta bella población Malagueña está situada en las últimas estribaciones de la Serranía de Ronda, concretamente a los pies de la Sierra de los Pinos y Sierra Blanquilla y dominando el cauce del río Guadiaro. Es el mayor municipio de su comarca (la serranía de Ronda) y el segundo de la provincia de Málaga. La mayoría de la superficie se encuentra repartida entre los Parques Naturales Sierra de Grazalema y Los Alcornocales. Visitamos su conseguida plaza del Ayuntamiento tras lo que iniciamos el recorrido del siguiente tramo hacia Ubrique, tierra de toreros y de curtidos de pieles.

El tramo es de una belleza incalculable ya que se tocan los parque de Los Alcornocales y el de Grazalema y tras pasar al lado del peñón del Berrueco a 770 m. de altitud, hacemos una parada para reponer fuerzas en la venta situada en el puerto del Mojón de la Víbora. Rondaban las dos de la tarde. Este lugar forma parte de la GR7 que ya hicimos el pasado año aunque en sentido contrario, adentrándonos en Los Alcornocales en dirección a Jimena de la Frontera.

Los generosos bocadillos, cervezas y vino de bota hicieron merecer la pena los kilómetros y cuestas abundantes sufridos hasta el momento.

Una vez nos animamos, iniciamos fortísimo descenso de casi ocho kilómetros hasta la entrada a la gaditana Ubrique donde adornamos la comida con un no menos glorioso cafelito que nos dio fuerzas para atravesar la población en una bastante penosa cuesta arriba de más de 2 km. de longitud que cruza toda la ciudad. Ubrique forma parte de la Ruta de los pueblos Blancos, de la que es el mayor y más rico. El río Ubrique lo divide por la mitad, aunque también cuenta con otros ríos como el Tavizna. En sus proximidades se han localizado los restos de la ciudad romana denominada Ocuri. Cerca también se construyó en época musulmana una fortaleza llamada Cardela, que hoy en día se llama Castillo de Fátima. Fue conquistada en 1485 por Rodrigo Ponce de León, Duque de Arcos, pasando en 1490 a pertenecer a la casa de Arcos. Ya en el siglo XVIII se instalan múltiples fábricas de piel que siguen la tradición musulmana de la marroquinería.

Una vez culminada la enésima ascensión, iniciamos magníficos descensos hacia el término de la etapa en la también gaditana, El Bosque. Dicha población se ubica a la ribera del río Majaceite en las estribaciones de la sierra de Albarracín. Forma también parte de la Ruta de los pueblos Blancos y del Parque Natural de la Sierra de Grazalema. Hoy en día vive del turismo, fabricación de embutidos, quesos e industrias de gran tradición como la marroquinería y la fabricación de muebles artesanos.

Contabilizamos casi 62 km. desde el comienzo aunque el amigo Manolo, super-en-forma, hizo al menos 10 km. más bajando varias veces a buscarnos en las cuestas una vez él las culminaba.

El alojamiento elegido fue El Garrotal que era un magnífico conjunto de tres casas con amplias y acogedoras habitaciones cuyo propietario, Matías, es un hombre afable y campechano y del que se da la circunstancia de que es chofer del torero Jesulín de Ubrique. A las cuatro y media de la tarde tomamos posesión del mismo donde tras las reconfortantes duchas y ropas limpias empezaron a caer las primeras cervezas. Al poco ya estábamos preparando la cena colaborando todos en las distintas tareas que nos encomendada el, hasta ese momento, extraoficial Sargento Cocina. Una brillante y cálida chimenea, un suculento guiso de chícharos negros con carne de ternera adornado con quesitos, jamón, cervezas y tintos, polvorones y mantecados, constituyeron la magnífica cena de Navidad de este año 2009. Pepe López había tenido el acierto de fotocopiar letras de villancicos y de proveer de instrumentos musicales acordes a la fecha lo que hizo de cantásemos al niño de Dios lo mejor que supimos que fue bastante bueno. Aprovechamos que este año todavía se pueden cantar villancicos porque si la cosa sigue como va, quizás en próximos años tengamos que cantar boleros al solsticio de invierno.

Lo mejor de la noche vino con la sorpresa del tradicional nombramiento “militar” a uno de los miembros del grupo, el que más se haya distinguido ese año por su dedicación y méritos en el “campo de batalla”. El honor correspondió al inigualable Enrique Marseguerra que no es más güena gente porque no es más grande, al que se le nombró oficialmente y ya para la posteridad, Sargento Cocina que junto con el Capitán, el cabo Mechero, el soldado de Honor y la tropa, conforman el escalafón actual del grupo. La entrega del diploma, disertación de méritos incluida, correspondió al soldado de Honor, Enrique Osorno. Hubo lágrimas por todas partes, algunas de emoción y la mayoría porque no podíamos más de la risa. Un monstruo el tío, como siempre. Si no fuera porque ya tiene cargo habría que proponerle como Almirante de la Simpatía.

La noche siguió con múltiples tertulias hasta que a nuestro amigo Pedro Ruiz Monago le dio llorona con la situación del país. Hubo que echarlo a empujones para poder acostarnos para prepararnos para la ruta del día siguiente.

El Miércoles día 2 amaneció frío y nublado y en el suelo habían restos de alguna lluvia nocturna. Ello no desanimó al grupo que a las 9 de la mañana ya estaba al completo preparado y nos fuimos a desayunar, también opíparamente, a la venta Julián en el mismo El Bosque. Iniciamos una bellísima ruta que al comienzo discurrió paralela al cristalino río Majaceite y siguió con un largo ascenso de unos seis km. por el camino del Espino atravesando una zona bellísima de sierra mezclada con dehesa. Nos mojábamos la cara no con gotas de lluvia sino con gotas de las propias nubes. Al llegar a la carretera de Zahara de la Sierra tomamos hacia la izquierda en dirección a la carretera que une Prado del Rey con el propio El Bosque. Tras pasar por la puerta de la Dehesa Ambiciones, mediáticamente muy conocida, llegamos de regreso a El Bosque sobre mediodía tras unos 22 km. adicionales. Las oportunas duchas y la preparación de la comida con restos del día anterior y nuevas viandas hicieron que sobre las cuatro de la tarde ya estuviéramos camino de regreso a Sevilla con los deseos de que en las próximas navidades nos volvamos a encontrar todos de nuevo.


Sevilla, 6 de Diciembre del año de Dios de 2009. Día de la Constitución.

Anselmo J. Monge Bello

jueves, 3 de diciembre de 2009

Ruta de Getares a Tarifa. 27-10-2009

Tuvimos un hermoso día, que parecía que estuviésemos en primavera, en la playa había personas que se resistían a creer que estamos en otoño, nosotros dispuestos a recorrer la ruta cicloturista de Getares a Tarifa. Siete fuimos los participantes en esta pequeña aventura, Enrique, Pepe, Anselmo, Damián, Pedro, Fernando y Justo.
Tras el consabido madrugón, nos encontramos los dos vehículos, el aljarafeño y el sevillano, en el área de servicio de Los Palacios de la autopista de Cádiz, aún no había salido el sol, tras un rápido cafelito reanudamos nuestro viaje hacia Algeciras, en el camino la madre naturaleza nos deleitó con un bonito amanecer, todo hacia presagiar una magnifica ruta.
Después de llegar a Getares y descargar las bicis, Fernando y Justo se van hacia Tarifa para dejar allí la furgoneta, dispuesta para el regreso, en el camino tuvimos un pequeño susto a cargo de la furgoneta, que de pronto y a poca distancia de Tarifa se paró, Fernando se fue a buscar un poco de gasoil y al poco tiempo volvió a arrancar la furgoneta y llegó por si misma hasta la gasolinera.
El recorrido de la ruta nos permitió, prácticamente en todo el trayecto el ir deleitándonos con unas hermosas vistas del mar y del estrecho, en lontananza se dibujaban las costas de África y por medio vimos el transito de varias embarcaciones que navegaban en uno y otro sentido, la única nota molesta la protagonizó el viento que era de levante y de una considerable fuerza, afortunadamente la mayor parte del tiempo nos venia de costado o de atrás.
Casi llegando a Tarifa, se produjo un pequeño despiste, debido a una cancela que cortaba el camino, aun lado y otro de la misma se encontraban sendas estacas verdes, puestas por la Junta de Andalucía, delimitando la vía pecuaria por la que discurríamos, resultó que la cancela de marras la había puesto un alemán, apropiándose indebidamente de un terreno público, después de un rato de intentar convencer al alemán de que estaba en un error y de que teníamos derecho a pasar, por evitar una situación que se estaba haciendo cada vez más violenta, optamos por rodear, para ello bajamos hasta la playa y empujamos las bicis entre piedras y rocas pues la marea estaba bastante alta y no quedaba espacio para más, por fin después de un gran esfuerzo llegamos a recuperar el camino al otro lado de la finca y conseguimos llegar a nuestro destino, donde con unas cervecitas y alguna que otra ración recuperamos nuestras fuerzas.
Firmado: Justo