La ruta de este día, se puede titular como Colage de Caminos
Partimos de Palomares a la hora prevista con dirección al cementerio de Coria donde esperamos los cinco minutos de cortesia por si se incorporaba E.Marseguerra. A las 9,38 h. partimos con dirección al Gurugú, poco antes de coger el desvio, Anselmo se pone "lasio" y pide seguir el camino por el Rocio Chico ya que a su cuerpo no le apetecia hacer los repechos. Así lo hicimos, llegando a la venta el Cruce donde tomamos el desayuno. Continuamos en dirección al pozo de los conejos por el carril de costumbre desviandonos a la izquierda hacia la casa Neves. Aquí, empezamos a disfrutar de la naturaleza. La dehesa, con la aportación de las recientes lluvias, tiene colores y olores exuberantes que unido al canto de pájaros y al gaznido de algún grajo hizo que este tramo nos reconfortara el espiritu. Pasada la casa forestal giramos a la izquierda hacia la Dehesa de Abajo donde saludamos al amigo de Damian, ¡¡ el mosquito!!, haciendonos algunas fotografías.
Bajando hacia el humedal, observamos que a pesar de la poca agua caida, está más crecido su nivel de agua y pudimos disfrutar de Fochas comunes, Correlimos, Cigüeñas y Flamencos que estaban siendo observados por un grupo de "guiris" en un safari ornitológico. Continuamos en diercción al pozo de los conejos y un poco antes de la cancela nos sorprendió un fuerte ruido que procedia del pinar. Yo pensé que eran los extraterrestes del amigo Damian. Resultó ser un helicoptero del ejercito que nos deleitó con algún vuelo rasante y un aterrizaje, esto nos hizo aflojar la marcha para no perdernos detalle de sus maniobras. De nuevo en la venta el Cruce, pusimos rumbo hacia la ermita de San Diego por el cordel de Bollullos, los dos primeros kilometros con mucha arena, de aquí a Almensilla por la Juliana y a Palomares donde dimos cuenta de las cevecitas de rigor.
Distancia recorrida 55,650 Km - V.media 15,58 Km/h - Tiempo 3 h 34 m
Daniel Casanova
lunes, 11 de febrero de 2008
miércoles, 6 de febrero de 2008
Ruta y cena de navidad 2007
La despedida de este año 2007 en nuestro grupo de bicicleta de montaña ha comenzado con un nuevo reto, que no es otro que hacer el sendero GR-7 en bici, para ello contamos ya en nuestro haber con las dos primeras etapas que hemos finalizado en estos días previos a la navidad.
Antes que nada quiero poneros al corriente del significado de la GR-7; es ni mas ni menos que un sendero internacional que une Tarifa con el Peloponeso, en Grecia, siendo el primer recorrido que se señalizó en España y por tanto el decano de todos los itinerarios balizados. En Andalucía es el sendero más importante que existe, ya que recorre las provincias de Cádiz, Málaga, Córdoba, Jaén, Granada y Almería, con una longitud de 1500 kms. lo que le hace ser la columna vertebral en Andalucía tanto para el senderismo como para la bicicleta de montaña que es nuestro caso.
Antes que nada quiero poneros al corriente del significado de la GR-7; es ni mas ni menos que un sendero internacional que une Tarifa con el Peloponeso, en Grecia, siendo el primer recorrido que se señalizó en España y por tanto el decano de todos los itinerarios balizados. En Andalucía es el sendero más importante que existe, ya que recorre las provincias de Cádiz, Málaga, Córdoba, Jaén, Granada y Almería, con una longitud de 1500 kms. lo que le hace ser la columna vertebral en Andalucía tanto para el senderismo como para la bicicleta de montaña que es nuestro caso.
Nuestro grupo en el inicio de la GR-7. Foto: J. Ramos
El pasado lunes 10-12-2007, salimos de Sevilla a las 7 de la mañana nueve componentes de nuestro grupo de bicicleta de montaña, el motivo no era otro que el comenzar la GR-7, que si las fuerzas y la salud nos respetan pensamos hacer un buen trecho de la misma, unos 2000 kms. estaría bien.
Una vez llegados al lugar de inicio de la ruta, junto a la Torre de la Peña, a unos 4 kms de Tarifa, comenzamos a pedalear sobre las 10,30 de la mañana y con una temperatura agradable y un magnifico sol, adentrándonos en el Parque Natural de los Alcornocales donde tuvimos que salvar continuos sube y bajas en un terreno abrupto pero lleno de encanto, cruzando arroyos y bosques de alcornoques, cruces a izquierda y derecha, caminos en mejor o peor estado, hasta culminar nuestra primera etapa en Los Barrios.
Allí cogimos los vehículos y nos desplazamos hasta Pelayo población situada a unos 3 kms pasado Algeciras dirección Cádiz a la casa rural que teníamos alquilada en el complejo de Huerta Grande.
El pasado lunes 10-12-2007, salimos de Sevilla a las 7 de la mañana nueve componentes de nuestro grupo de bicicleta de montaña, el motivo no era otro que el comenzar la GR-7, que si las fuerzas y la salud nos respetan pensamos hacer un buen trecho de la misma, unos 2000 kms. estaría bien.
Una vez llegados al lugar de inicio de la ruta, junto a la Torre de la Peña, a unos 4 kms de Tarifa, comenzamos a pedalear sobre las 10,30 de la mañana y con una temperatura agradable y un magnifico sol, adentrándonos en el Parque Natural de los Alcornocales donde tuvimos que salvar continuos sube y bajas en un terreno abrupto pero lleno de encanto, cruzando arroyos y bosques de alcornoques, cruces a izquierda y derecha, caminos en mejor o peor estado, hasta culminar nuestra primera etapa en Los Barrios.
Allí cogimos los vehículos y nos desplazamos hasta Pelayo población situada a unos 3 kms pasado Algeciras dirección Cádiz a la casa rural que teníamos alquilada en el complejo de Huerta Grande.
Allí celebramos nuestra cena de navidad ciclista, que desde un principio venimos haciendo nuestro grupo de prejubilados cada año en un lugar diferente.
En la cena, entrega de diploma a Anselmo
Nuestra segunda etapa comenzó justo donde la dejamos el día anterior; en la Venta El Frenazo de Los Barrios, que atravesando sierras por sinuosos caminos nos llevo hasta la carretera local que sube hasta el bonito pueblo de Castellar de la Frontera, final de la etapa y de la GR-7 por ahora. Pensamos hacer un buen trecho de la misma en el mes de Junio.
Enrique Fdez. Marseguerra
sábado, 2 de febrero de 2008
Ruta de los Albures. Martes 29 de enero de 2008
Desde Palomares del Río iniciamos la ruta Damián, Dani y Anselmo y nos encontramos en la barcaza de Coria con el amigo Marseguerra.
Mañana bastante fresca aunque casi ausente de viento, al menos en el camino de ida.
Cruzamos el río Guadalquivir en la barcaza de Coria y nos encaminamos lentamente hasta que los músculos calentasen hasta cruzar el puente sobre el río Guadaíra. Tomamos el camino de la margen izquierda de dicho río y por la falta de viento antes anunciada mantuvimos un excelente ritmo que hizo marchar a unos 25 km/h casi todo el trayecto de ida. Dani preguntaba si es que queríamos batir el record de la hora.
Una vez llegados a la enorme vaguada que lleva a Los Palacios la tomamos en ese sentido aunque nos mantuvimos siempre por la margen izquierda de la misma sin cruzarnos a la otra margen como hacemos cuando vamos a Los Palacios. Vimos levantar el vuelo a Ibis, cigüeñas negras y a alguna rapaz. Asimismo vimos ocupadas todas las torteas de luz con cigüeñas o parejas de ellas y otras revoloteando a nuestro alrededor con el tableteo de picos característico.
A unos tres o cuatro Km de la llegada a la vaguada principal nos encaminamos a la izquierda buscando el poblado de colonización de Adriano al que llegamos no sin antes pasar por una zona de cultivo de césped en la que nos paramos y anduvimos departiendo con los campesinos quienes nos manifestaron que la finca era de unas 15 hectáreas y pudimos ver los rollos de césped ya preparados para su transporte.
En Adriano nos repusimos en la única tasquilla existente con un magnífico café y unas no menos magníficas tostaditas.
Emprendimos el regreso por el camino del Arrecife dejando a la izquierda el parque periurbano de la Corchuela y adentrándonos poco después a la izquierda en la espesura que nos llevó de nuevo al Guadaíra y a la barcaza de Coria. Una vez atravesado el río hicimos una primera fase de rehidratamiento a base de licor de avena aunque antes de ello estuvimos observando y fotografiando a los pescadores en la preparación de los Albures pescados la noche pasada. Los que continuamos hasta Palomares hicimos una segunda estación de penitencia a base de mosto y carne mechada con la que compensamos ampliamente las 2000 calorías quemadas previamente.
Anselmo Monge

Referencia gastronómica de los Albures
Es el Albur un ciprínido de río muy abundante en la zona de Coria y que es objeto de plato preferido de muchos visitantes de Sevilla y del propio entorno Coriano. Se sirve especialmente en adobo o la típica receta del Albur a la lata consistente en el propio Pescado aderezado con cebolla, ajo, pimiento, tomate, aceite, sal, limón, vino y azafrán y acompanado con guarnición de patatas.
Mañana bastante fresca aunque casi ausente de viento, al menos en el camino de ida.
Cruzamos el río Guadalquivir en la barcaza de Coria y nos encaminamos lentamente hasta que los músculos calentasen hasta cruzar el puente sobre el río Guadaíra. Tomamos el camino de la margen izquierda de dicho río y por la falta de viento antes anunciada mantuvimos un excelente ritmo que hizo marchar a unos 25 km/h casi todo el trayecto de ida. Dani preguntaba si es que queríamos batir el record de la hora.
Una vez llegados a la enorme vaguada que lleva a Los Palacios la tomamos en ese sentido aunque nos mantuvimos siempre por la margen izquierda de la misma sin cruzarnos a la otra margen como hacemos cuando vamos a Los Palacios. Vimos levantar el vuelo a Ibis, cigüeñas negras y a alguna rapaz. Asimismo vimos ocupadas todas las torteas de luz con cigüeñas o parejas de ellas y otras revoloteando a nuestro alrededor con el tableteo de picos característico.
A unos tres o cuatro Km de la llegada a la vaguada principal nos encaminamos a la izquierda buscando el poblado de colonización de Adriano al que llegamos no sin antes pasar por una zona de cultivo de césped en la que nos paramos y anduvimos departiendo con los campesinos quienes nos manifestaron que la finca era de unas 15 hectáreas y pudimos ver los rollos de césped ya preparados para su transporte.
En Adriano nos repusimos en la única tasquilla existente con un magnífico café y unas no menos magníficas tostaditas.
Emprendimos el regreso por el camino del Arrecife dejando a la izquierda el parque periurbano de la Corchuela y adentrándonos poco después a la izquierda en la espesura que nos llevó de nuevo al Guadaíra y a la barcaza de Coria. Una vez atravesado el río hicimos una primera fase de rehidratamiento a base de licor de avena aunque antes de ello estuvimos observando y fotografiando a los pescadores en la preparación de los Albures pescados la noche pasada. Los que continuamos hasta Palomares hicimos una segunda estación de penitencia a base de mosto y carne mechada con la que compensamos ampliamente las 2000 calorías quemadas previamente.
Anselmo Monge
Referencia gastronómica de los Albures
Es el Albur un ciprínido de río muy abundante en la zona de Coria y que es objeto de plato preferido de muchos visitantes de Sevilla y del propio entorno Coriano. Se sirve especialmente en adobo o la típica receta del Albur a la lata consistente en el propio Pescado aderezado con cebolla, ajo, pimiento, tomate, aceite, sal, limón, vino y azafrán y acompanado con guarnición de patatas.
viernes, 25 de enero de 2008
RUTA: Palomares/Tomares/Gines-Vado del Quema-Regreso. Martes, 22 de enero de 2008
ASISTENTES: Anselmo, Damián, Daniel, Enrique F.M., Enrique G.M. y Justo
Cuatro ciclistas partieron de Palomares y los otros dos desde Gines y Tomares hasta el punto de encuentro en el cementerio de Coria, en la carretera Almensilla-Coria, a las 9,30 de la mañana con puntualidad británica. Esta ruta se ha caracterizado por hacer el 80% de su recorrido por plena naturaleza. Cuando te encaminas hacia el monte Gurugú y continuas hacia la Venta del Cruce te inundan aromas que desprenden los diferentes arbustos que nos escoltan: brezos, cantuesos, lavandas, tomillos, hiedras, aulagas, helechos, jaras, lentiscos, mirtos, retamas, romeros, además de árboles como olivos, acebuches, adelfas, álamos, alcornoques, pinos, robles, eucaliptos, etc. Después de desayunar en la Venta del Cruce tomamos el carril bici paralelo a la carretera de Aznalcázar hasta el Pozo de los Conejos, donde lo abandonamos para adentrarnos por los pinares de Aznalcázar, por la Cañada Real de los Isleños, acompañados siempre de exuberante naturaleza, y así dirigirnos hacia el Vado del Quema, punto más alejado de nuestra ruta y que toma su nombre de un cortijo que está situado en la margen izquierda del río Guadiamar. Hacemos parada obligada para disfrutar de la vista y contemplar el templete de la Virgen del Rocío donde nos fotografiamos. A algunos de nosotros se nos viene a la mente las múltiples vivencias que supone este lugar tan emblemático, paso de hermandades rocieras camino de la Aldea del Rocío, donde hemos tenido frío, calor, viento, lluvia y sol radiante, pero siempre buena compañía y momentos para recordar. Reemprendemos la ruta en dirección al monumento del guarda forestal hasta llegar a las proximidades de la academia de la policía de Azcalcázar para luego torcer a la derecha a la altura del camping y avanzar nuevamente por una densa zona arbolada de pinares y diversos arbustos que nos hace agradable el trayecto y que nos conducirá al cordel Triana-Villamanrique, pasando por el puente sobre el río Pudio hasta el punto final de nuestra etapa que se salda con una distancia aproximada de 60km. para los que partieron de Palomares y unos 70 km. para los que partieron de Gines y Tomares.
Los pisos arenosos que en algunos ratos nos acompañaron no hicieron especialmente dura la etapa, pero sí se notó un poco el esfuerzo que hubo que realizar en esos tramos cuando el viento hizo acto de presencia al final de la jornada. En cualquier caso disfrutamos de una buena salida que fue acompañada de un día soleado.
Enrique Gómez del Moral
Cuatro ciclistas partieron de Palomares y los otros dos desde Gines y Tomares hasta el punto de encuentro en el cementerio de Coria, en la carretera Almensilla-Coria, a las 9,30 de la mañana con puntualidad británica. Esta ruta se ha caracterizado por hacer el 80% de su recorrido por plena naturaleza. Cuando te encaminas hacia el monte Gurugú y continuas hacia la Venta del Cruce te inundan aromas que desprenden los diferentes arbustos que nos escoltan: brezos, cantuesos, lavandas, tomillos, hiedras, aulagas, helechos, jaras, lentiscos, mirtos, retamas, romeros, además de árboles como olivos, acebuches, adelfas, álamos, alcornoques, pinos, robles, eucaliptos, etc. Después de desayunar en la Venta del Cruce tomamos el carril bici paralelo a la carretera de Aznalcázar hasta el Pozo de los Conejos, donde lo abandonamos para adentrarnos por los pinares de Aznalcázar, por la Cañada Real de los Isleños, acompañados siempre de exuberante naturaleza, y así dirigirnos hacia el Vado del Quema, punto más alejado de nuestra ruta y que toma su nombre de un cortijo que está situado en la margen izquierda del río Guadiamar. Hacemos parada obligada para disfrutar de la vista y contemplar el templete de la Virgen del Rocío donde nos fotografiamos. A algunos de nosotros se nos viene a la mente las múltiples vivencias que supone este lugar tan emblemático, paso de hermandades rocieras camino de la Aldea del Rocío, donde hemos tenido frío, calor, viento, lluvia y sol radiante, pero siempre buena compañía y momentos para recordar. Reemprendemos la ruta en dirección al monumento del guarda forestal hasta llegar a las proximidades de la academia de la policía de Azcalcázar para luego torcer a la derecha a la altura del camping y avanzar nuevamente por una densa zona arbolada de pinares y diversos arbustos que nos hace agradable el trayecto y que nos conducirá al cordel Triana-Villamanrique, pasando por el puente sobre el río Pudio hasta el punto final de nuestra etapa que se salda con una distancia aproximada de 60km. para los que partieron de Palomares y unos 70 km. para los que partieron de Gines y Tomares.
Los pisos arenosos que en algunos ratos nos acompañaron no hicieron especialmente dura la etapa, pero sí se notó un poco el esfuerzo que hubo que realizar en esos tramos cuando el viento hizo acto de presencia al final de la jornada. En cualquier caso disfrutamos de una buena salida que fue acompañada de un día soleado.
Enrique Gómez del Moral

EL VADO DEL QUEMA: La Hermandad de Coria del Río a su paso por el Quema. El simpecado coriano atraviesa filas formadas por romeros. Cuarenta y nueve hermandades pasan a lo largo de cuatro días por este vado durante la romería
domingo, 20 de enero de 2008
Ruta de Albaida del Aljarafe. Jueves, 17 de Enero de 2008
Como cada Jueves, nos juntamos en Tomares como inicio de la ruta y en esta ocasión fuimos siete los ciclistas: Marseguerra, Fernando, Ortega, Damián, Dani, Veredas y Anselmo. La novedad de la ruta fue principalmente el estreno de una magnífica máquina por parte de Dani. Salimos sobre las 9,15 de la mañana rumbo al cordel de Triana – Villamanrique, pasando por Torrequemada, Monasterejo, la Juliana y los pinares de Marlo. Desayunamos abundantemente en el bar “Zona Cero” de Aznalcazar donde una guapísima paraguaya, Lorena, provocó chiribitas en los ojos de algunos de los bicicleteros.
Tomamos el corredor verde del Guadiamar y pasamos tanto bajo la autopista a Huelva como de la antigua carretera y unos 6 ó 7 km después tomamos un desvío a la derecha que, vía el cortijo de Tablantes, subía hasta Albaida. Buena cuesta hasta llegar a la fuente Salobre (posterior referencia monumental) y una cuestecita de remate final para entrar en Albaida que hizo que a alguno se le nublara la vista. Nos reagrupamos en la placita del Ayuntamiento donde también se encuentra la bodega El Poli, de grato recuerdo para los que pudimos asistir a la comida de Navidad pasada.
Desde Albaida tomamos camino hasta Olivares y, siempre por caminos, hasta Villanueva del Ariscal. Pasamos por Gines y, ya en Bormujos, fuimos a rehidratarnos a un nuevo sitio sugerido por el amigo Veredas.
Ya desde allí, cada uno se encaminó a su lugar de salida. Para los Tomareños fueron unos 65 km y para los Palomareños unos 75. No estuvo mal el día a pesar del fuerte frío de la mañana que añadió dureza a la ya, de por si, suculenta etapa.
Anselmo Monge
Historia y monumentos de Albaida del Aljarafe
La fundación de la villa de Albaida se remonta a los turdetanos, denominada en aquella época Kaelia. Fue también un centro importante durante la presencia romana, hasta el punto de acuñar “moneda propia”. Su actual nombre es una derivación del que le dieron los musulmanes, “Al-bayda” (la blanca). Conquistada en 1246, pasó a formar parte de los terrenos cedidos al infante Don Fadrique. Posteriormente es otorgada al “Cabildo Catedralicio de la Provincia”, hasta que es cedida a los Condes Duques de Olivares. Más tarde y hasta el s. XIX fue parte de la Casa de Alba hasta la supresión de los señoríos.
Existen restos romanos en la zona denominada Fuente Salobre y otros de origen árabe; como ejemplo de estos vestigios está la Fuente Archena, y la Torre de Don Fadrique, llamada popularmente “Torre Mocha” que para algunos es de origen musulmán, aunque pudo haberse reconstruido posteriormente en época cristiana. La Casa de la Cilla o del Cabildo, en cuya fachada aún puede verse un azulejo con la jarra y azucenas, que indica su antigua y primitiva pertenencia al Cabildo Catedral de Sevilla. Hasta hace unas décadas se conocía como “La casa del cura”. La Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, reconstruida en 1.759, tras la destrucción del anterior templo en el terremoto de Lisboa de 1.755, en la que se pueden contemplar imágenes, lienzos y objetos de culto de gran valor de los siglos XVII, XVIII y XIX.
Tomamos el corredor verde del Guadiamar y pasamos tanto bajo la autopista a Huelva como de la antigua carretera y unos 6 ó 7 km después tomamos un desvío a la derecha que, vía el cortijo de Tablantes, subía hasta Albaida. Buena cuesta hasta llegar a la fuente Salobre (posterior referencia monumental) y una cuestecita de remate final para entrar en Albaida que hizo que a alguno se le nublara la vista. Nos reagrupamos en la placita del Ayuntamiento donde también se encuentra la bodega El Poli, de grato recuerdo para los que pudimos asistir a la comida de Navidad pasada.
Desde Albaida tomamos camino hasta Olivares y, siempre por caminos, hasta Villanueva del Ariscal. Pasamos por Gines y, ya en Bormujos, fuimos a rehidratarnos a un nuevo sitio sugerido por el amigo Veredas.
Ya desde allí, cada uno se encaminó a su lugar de salida. Para los Tomareños fueron unos 65 km y para los Palomareños unos 75. No estuvo mal el día a pesar del fuerte frío de la mañana que añadió dureza a la ya, de por si, suculenta etapa.
Anselmo Monge

Historia y monumentos de Albaida del Aljarafe
La fundación de la villa de Albaida se remonta a los turdetanos, denominada en aquella época Kaelia. Fue también un centro importante durante la presencia romana, hasta el punto de acuñar “moneda propia”. Su actual nombre es una derivación del que le dieron los musulmanes, “Al-bayda” (la blanca). Conquistada en 1246, pasó a formar parte de los terrenos cedidos al infante Don Fadrique. Posteriormente es otorgada al “Cabildo Catedralicio de la Provincia”, hasta que es cedida a los Condes Duques de Olivares. Más tarde y hasta el s. XIX fue parte de la Casa de Alba hasta la supresión de los señoríos.
Existen restos romanos en la zona denominada Fuente Salobre y otros de origen árabe; como ejemplo de estos vestigios está la Fuente Archena, y la Torre de Don Fadrique, llamada popularmente “Torre Mocha” que para algunos es de origen musulmán, aunque pudo haberse reconstruido posteriormente en época cristiana. La Casa de la Cilla o del Cabildo, en cuya fachada aún puede verse un azulejo con la jarra y azucenas, que indica su antigua y primitiva pertenencia al Cabildo Catedral de Sevilla. Hasta hace unas décadas se conocía como “La casa del cura”. La Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, reconstruida en 1.759, tras la destrucción del anterior templo en el terremoto de Lisboa de 1.755, en la que se pueden contemplar imágenes, lienzos y objetos de culto de gran valor de los siglos XVII, XVIII y XIX.
jueves, 10 de enero de 2008
A Olivares por la ruta del Agua. 10-1-2008
A la hora convenida y en el lugar pactado, se reúnen 6 ciclistas del Grupo, dispuestos a recorrer la ruta del agua en dirección a Olivare
s, nada más iniciar la ruta nos vimos envuelto en una niebla matutina que nos acompañó hasta que subimos a la cornisa en las proximidades de Olivares, en algunas ocasiones se veía, entre la bruma, el resplandor de un tímido sol, de esta circunstancia climatológica ha dejado constancia gráfica nuestro amigo Paco Veredas.
El pelotón estaba formado por Anselmo, Damián, Daniel, el ya citado Paco Veredas, Pepe Ortega y el que suscribe estas líneas. El rodar del grupo entre la niebla adquiría un aspecto un tanto fantasmagórico, cuando alguno se separaba unos metros de los demás, poco a poco iba desapareciendo de la vista hasta que reaparecía al recuperar el terreno perdido.
En Olivares se hizo un alto para desayunar en el lugar de costumbre, la cafetería Abades, donde saboreamos sus excelentes tostadas.
El regreso lo hicimos partiendo por la carretera que va hacia Sanlúcar, para a unos 500 metros tomar un camino a nuestra izquierda que después de cruzar la vía del ferrocarril de Huelva y alguna que otra bifurcación llegamos a la villa de Sanlúcar la Mayor, atravesamos esta población buscando una pista que nos conduciría a la vecina población de Benacazón sin necesidad de pisar el asfalto y desde aquí nos encaminamos por otro sendero hasta la parte trasera del PIBO, para tras cruzar la carretera coger por el camino de la finca de Torre de las Arcas, que nos conduciría hasta otro cruce de carretera, en este caso la de Bormujos a Bollullos, al otro lado de la carretera se encuentra la entrada hacia la urbanización Entrecaminos, por donde accedimos al Puente sobre el río Pudio, lugar de confluencia de tres términos municipales, Bormujos, Bollullos y Mairena, puente este que se encuentra en el “cordel de Triana” muy cerca de su cruce con la “cañada de las Islas”, por dicho cordel subimos hasta la población de Tomares punto final de la ruta, donde antes de separarnos nos rehidratamos convenientemente, junto con otros miembros del grupo que allí nos esperaban, Fernando, Joaquín y Pepe López, que por diversas circunstancias no habían salido hoy en bici.
Justo Ramos
Reseña histórica de Olivares
Su término contiene vestigios romanos, destacando los restos del acueducto que se halla en el Cerro de las Cabezas destinado a llevar agua desde el desaparecido poblado de Tejada hasta Itálica. A escasa distancia de la villa existió hasta 1843 un pueblo llamada Heliche. El origen de la villa de Olivares se remonta a la época romana, en la cual la alquería situada en los terrenos que hoy ocupa el pueblo pasó posiblemente tras la conquista de la Bética a manos de un militar romano, Turculus, cuyas sucesivas derivaciones y cambios a lo largo del tiempo cristalizaron en Estercolines.
El pelotón estaba formado por Anselmo, Damián, Daniel, el ya citado Paco Veredas, Pepe Ortega y el que suscribe estas líneas. El rodar del grupo entre la niebla adquiría un aspecto un tanto fantasmagórico, cuando alguno se separaba unos metros de los demás, poco a poco iba desapareciendo de la vista hasta que reaparecía al recuperar el terreno perdido.
En Olivares se hizo un alto para desayunar en el lugar de costumbre, la cafetería Abades, donde saboreamos sus excelentes tostadas.
El regreso lo hicimos partiendo por la carretera que va hacia Sanlúcar, para a unos 500 metros tomar un camino a nuestra izquierda que después de cruzar la vía del ferrocarril de Huelva y alguna que otra bifurcación llegamos a la villa de Sanlúcar la Mayor, atravesamos esta población buscando una pista que nos conduciría a la vecina población de Benacazón sin necesidad de pisar el asfalto y desde aquí nos encaminamos por otro sendero hasta la parte trasera del PIBO, para tras cruzar la carretera coger por el camino de la finca de Torre de las Arcas, que nos conduciría hasta otro cruce de carretera, en este caso la de Bormujos a Bollullos, al otro lado de la carretera se encuentra la entrada hacia la urbanización Entrecaminos, por donde accedimos al Puente sobre el río Pudio, lugar de confluencia de tres términos municipales, Bormujos, Bollullos y Mairena, puente este que se encuentra en el “cordel de Triana” muy cerca de su cruce con la “cañada de las Islas”, por dicho cordel subimos hasta la población de Tomares punto final de la ruta, donde antes de separarnos nos rehidratamos convenientemente, junto con otros miembros del grupo que allí nos esperaban, Fernando, Joaquín y Pepe López, que por diversas circunstancias no habían salido hoy en bici.
Justo Ramos
Reseña histórica de Olivares
Su término contiene vestigios romanos, destacando los restos del acueducto que se halla en el Cerro de las Cabezas destinado a llevar agua desde el desaparecido poblado de Tejada hasta Itálica. A escasa distancia de la villa existió hasta 1843 un pueblo llamada Heliche. El origen de la villa de Olivares se remonta a la época romana, en la cual la alquería situada en los terrenos que hoy ocupa el pueblo pasó posiblemente tras la conquista de la Bética a manos de un militar romano, Turculus, cuyas sucesivas derivaciones y cambios a lo largo del tiempo cristalizaron en Estercolines.
De la época árabe queda en el término una torre al pie de la carretera Olivares-Gerena, denominada como la finca en que se enclava, Torre de San Antonio, datada en el S.XII.

La villa comienza su máximo esplendor con D.Gaspar de Guzmán, Conde-duque de Olivares, valido de Felipe IV, fundando la Iglesia colegial y de la consiguiente conversión en abadía en 1.623.
martes, 8 de enero de 2008
Ruta de Dos Hermanas 8 de enero de 2008
Fecha de realización: Martes, 8 de Enero de 2008.
Integrantes: Dani, Damián, Enrique Gómez, Justo y Anselmo.
Punto de reunión: Barcaza de Coria.
Distancias: 59 km para los que la iniciaron desde Palomares y unos 78 km para el amigo Justo que la inició en Gines.
Recorrido: Nos unimos en la barcaza de Coria y sobre las 9,40 de la mañana nos montamos en el trasbordador. Era una mañana fresquita aunque sin apenas aire lo que facilitó mucho la marcha. Mantuvimos un ritmo amable los primeros kilómetros hasta calentar las piernas y allá por el puente sobre el río Guadaíra ya nos encontramos en buena forma. Tomamos el camino que cruza la carretera hacia Isla Menor y fuimos a encontrarnos con el carril bici existente en el “Camino del Arrecife”. Llegados al parque periurbano de la Corchuela, lo atravesamos por su interior y fuimos a salir al canal de los presos por cuyo camino lateral llegamos hasta el camino “la colada de los Plateros”. La pátina de nubes en el cielo no permitían la salida del sol por lo que la mañana seguía fresca sin que nos ayudase el calorcillo externo.
Terminada la colada de los Plateros, llegamos al camino paralelo a la N-340 que lleva a Los Palacios aunque nos dirigimos en sentido contrario. Atravesamos el puente elevado sobre la nueva autovía a Cádiz y entramos en Dos Hermanas al poco tiempo.
Desayunamos en el bar La Fábrica un magnífico cafetito y unas no menos magníficas tostadas de chapatas de pan integral con aceitito y tomate que compensaron los más de 30 km recorridos hasta ese momento.
Emprendimos el regreso por el camino paralelo a la carretera que une Dos Hermanas con el polígono de la Isla el cual atravesamos transversalmente hasta llegar al camino que recorre la margen izquierda del río Guadaíra. Tuvimos suerte y el firme de tierra estaba bien asentado y no sufrimos los efectos del barro producido por las copiosas lluvias de días anteriores. Nos fotografiamos con el fondo de las ruinas de la torre de los Herberos y, al poco, cruzamos de nuevo el río y nos encaminamos por la carretera hacia las instalaciones militares del Copero y antes de llegar al mismo tomamos el carril de 5,5 km que nos llevó de nuevo a la barcaza de Coria. Allí ya nos separamos porque Justo tenía una leve emergencia familiar aunque el grupo restante culminó la etapa en la bodega Los Cazadores de Palomares en la que produjimos una importante merma en las reservas de mosto existentes así como en la carne mechada y el choricito picante. Había que compensar las 2000 calorías quemadas innecesariamente.
Sobre las 14,15 horas nos separamos hasta la ruta de este próximo Jueves.
Datos sobre la torre de los Herberos:
En los alrededores de las ruinas de dicha torre se encuentra la zona arqueologica correspondiente a la ciudad romana de Orippo.
En este lugar se asentaron las tropas de Fernando III antes del asedio de la ciudad de Sevilla, y a comienzos del siglo XIV se realizaron las obras de construcción o reconstrucción de la atalaya sobre los restos romanos de Orippo, reutilizando dichos restos.
Aunque la función principal de esta torre era militar, parece ser que también pudo utilizarse como faro para los barcos que navegaban por el río Betis (Guadalquivir), ya que el cauce original transcurría por estas tierras formando un meandro que desaparecería posteriormente en el siglo XVIII.
El término Herberos hace referencia al antiguo oficio encargado del cuidado y alimentación de los caballos y al enfrentamiento cuerpo a cuerpo con los contrarios, propios de las huestes cristianas en aquellas fechas.
Esta torre tiene una gran importancia histórica para Dos Hermanas, hasta el punto de constituir un emblema que forma parte del actual escudo de la ciudad.
Anselmo Monge
Integrantes: Dani, Damián, Enrique Gómez, Justo y Anselmo.
Punto de reunión: Barcaza de Coria.
Distancias: 59 km para los que la iniciaron desde Palomares y unos 78 km para el amigo Justo que la inició en Gines.
Recorrido: Nos unimos en la barcaza de Coria y sobre las 9,40 de la mañana nos montamos en el trasbordador. Era una mañana fresquita aunque sin apenas aire lo que facilitó mucho la marcha. Mantuvimos un ritmo amable los primeros kilómetros hasta calentar las piernas y allá por el puente sobre el río Guadaíra ya nos encontramos en buena forma. Tomamos el camino que cruza la carretera hacia Isla Menor y fuimos a encontrarnos con el carril bici existente en el “Camino del Arrecife”. Llegados al parque periurbano de la Corchuela, lo atravesamos por su interior y fuimos a salir al canal de los presos por cuyo camino lateral llegamos hasta el camino “la colada de los Plateros”. La pátina de nubes en el cielo no permitían la salida del sol por lo que la mañana seguía fresca sin que nos ayudase el calorcillo externo.
Terminada la colada de los Plateros, llegamos al camino paralelo a la N-340 que lleva a Los Palacios aunque nos dirigimos en sentido contrario. Atravesamos el puente elevado sobre la nueva autovía a Cádiz y entramos en Dos Hermanas al poco tiempo.
Desayunamos en el bar La Fábrica un magnífico cafetito y unas no menos magníficas tostadas de chapatas de pan integral con aceitito y tomate que compensaron los más de 30 km recorridos hasta ese momento.
Emprendimos el regreso por el camino paralelo a la carretera que une Dos Hermanas con el polígono de la Isla el cual atravesamos transversalmente hasta llegar al camino que recorre la margen izquierda del río Guadaíra. Tuvimos suerte y el firme de tierra estaba bien asentado y no sufrimos los efectos del barro producido por las copiosas lluvias de días anteriores. Nos fotografiamos con el fondo de las ruinas de la torre de los Herberos y, al poco, cruzamos de nuevo el río y nos encaminamos por la carretera hacia las instalaciones militares del Copero y antes de llegar al mismo tomamos el carril de 5,5 km que nos llevó de nuevo a la barcaza de Coria. Allí ya nos separamos porque Justo tenía una leve emergencia familiar aunque el grupo restante culminó la etapa en la bodega Los Cazadores de Palomares en la que produjimos una importante merma en las reservas de mosto existentes así como en la carne mechada y el choricito picante. Había que compensar las 2000 calorías quemadas innecesariamente.
Sobre las 14,15 horas nos separamos hasta la ruta de este próximo Jueves.
Datos sobre la torre de los Herberos:

En los alrededores de las ruinas de dicha torre se encuentra la zona arqueologica correspondiente a la ciudad romana de Orippo.
En este lugar se asentaron las tropas de Fernando III antes del asedio de la ciudad de Sevilla, y a comienzos del siglo XIV se realizaron las obras de construcción o reconstrucción de la atalaya sobre los restos romanos de Orippo, reutilizando dichos restos.
Aunque la función principal de esta torre era militar, parece ser que también pudo utilizarse como faro para los barcos que navegaban por el río Betis (Guadalquivir), ya que el cauce original transcurría por estas tierras formando un meandro que desaparecería posteriormente en el siglo XVIII.
El término Herberos hace referencia al antiguo oficio encargado del cuidado y alimentación de los caballos y al enfrentamiento cuerpo a cuerpo con los contrarios, propios de las huestes cristianas en aquellas fechas.
Esta torre tiene una gran importancia histórica para Dos Hermanas, hasta el punto de constituir un emblema que forma parte del actual escudo de la ciudad.
Anselmo Monge
Suscribirse a:
Entradas (Atom)