martes, 8 de diciembre de 2009

Navidad ciclista. 1 y 2 de diciembre de 2009

Tras un intenso Lunes 30 de Noviembre de 2009 en el que los once integrantes de la excursión navideña llevamos y se cargaron las bicis en Gines, la madrugada del Martes 1 de Diciembre fue la que nos juntó a todos, unos en la inconmensurable furgo de apoyo y otros en una magnífica Mercedes Vito de 9 plazas, en la segunda gasolinera de Montequinto para emprender la salida oficial de la ruta BTT correspondiente a la Navidad del 2009. Sirva como anécdota el hecho de que las once bicicletas cupieron en la furgo de la Cultural y desde el Aljarafe hasta Montequinto tuvimos que ir seis personas en la misma para lo cual hubieron de sentarse dos en el asiente del copiloto, uno encima de otro; evitaremos nombres para, a su vez, evitar comentarios sobre tan “incómodo” viaje.

Las 7 de la mañana fue la hora del encuentro y de la partida oficial de los once magníficos: Justo, Enrique Marseguerra, Pepe López, Enrique Osorno, Gonzalo, Enrique Gómez, Pedro Ruiz, Manolo, Damián, Fernando Ruiz y Anselmo Monge (un servidor). Desayunamos de forma opípara en Algodonales y a las 9,15 de la mañana estábamos descargando todo el material en la bellísima población de la sierra malagueña, Benaoján, dentro del parque Natural de Grazalema. Accidentado por las sierras de Libar y Montalate y avenado por el río Guadiaro, destacan sus encinares y pastos, cultivos de secano mediterráneos y ganadería lanar. En su economía destacan las chacinas y otros productos derivados del cerdo.

Partimos de una altura de 524 m. sobre el nivel del mar. Tras unos cuantos repechos al comienzo, iniciamos un descenso vertiginoso en el que las bicis llegan a rodar próximas a los 70 km/h. y pasando por las proximidades de la Cueva de la Pileta, un yacimiento prehistórico con arte parietal del Paleolítico y restos neolíticos, descubierto en 1905 por José Bullón Lobato, nos dirigimos hacia las proximidades de Jimera de Libar donde, tras cruzar el puente sobre el ferrocarril, nos adentramos en un carril de tierra con la idea de llegar hasta la estación de FF.CC. de Cortes pero a los dos o tres km. lo encontramos cortado por unas obras que está realizando Renfe. Dicho inconveniente nos obliga a retroceder sobre los pasos ya recorridos con anterioridad y volver a tomar hacia Cortes de la Frontera, esta vez ya por la carretera. Desde aquí se inicia un ascenso larguísimo, con preciosos paisajes y miradores, hasta la población de Cortes en la que hacemos una paradiña para las primeras cervezas y las primeras barritas energéticas. Esta bella población Malagueña está situada en las últimas estribaciones de la Serranía de Ronda, concretamente a los pies de la Sierra de los Pinos y Sierra Blanquilla y dominando el cauce del río Guadiaro. Es el mayor municipio de su comarca (la serranía de Ronda) y el segundo de la provincia de Málaga. La mayoría de la superficie se encuentra repartida entre los Parques Naturales Sierra de Grazalema y Los Alcornocales. Visitamos su conseguida plaza del Ayuntamiento tras lo que iniciamos el recorrido del siguiente tramo hacia Ubrique, tierra de toreros y de curtidos de pieles.

El tramo es de una belleza incalculable ya que se tocan los parque de Los Alcornocales y el de Grazalema y tras pasar al lado del peñón del Berrueco a 770 m. de altitud, hacemos una parada para reponer fuerzas en la venta situada en el puerto del Mojón de la Víbora. Rondaban las dos de la tarde. Este lugar forma parte de la GR7 que ya hicimos el pasado año aunque en sentido contrario, adentrándonos en Los Alcornocales en dirección a Jimena de la Frontera.

Los generosos bocadillos, cervezas y vino de bota hicieron merecer la pena los kilómetros y cuestas abundantes sufridos hasta el momento.

Una vez nos animamos, iniciamos fortísimo descenso de casi ocho kilómetros hasta la entrada a la gaditana Ubrique donde adornamos la comida con un no menos glorioso cafelito que nos dio fuerzas para atravesar la población en una bastante penosa cuesta arriba de más de 2 km. de longitud que cruza toda la ciudad. Ubrique forma parte de la Ruta de los pueblos Blancos, de la que es el mayor y más rico. El río Ubrique lo divide por la mitad, aunque también cuenta con otros ríos como el Tavizna. En sus proximidades se han localizado los restos de la ciudad romana denominada Ocuri. Cerca también se construyó en época musulmana una fortaleza llamada Cardela, que hoy en día se llama Castillo de Fátima. Fue conquistada en 1485 por Rodrigo Ponce de León, Duque de Arcos, pasando en 1490 a pertenecer a la casa de Arcos. Ya en el siglo XVIII se instalan múltiples fábricas de piel que siguen la tradición musulmana de la marroquinería.

Una vez culminada la enésima ascensión, iniciamos magníficos descensos hacia el término de la etapa en la también gaditana, El Bosque. Dicha población se ubica a la ribera del río Majaceite en las estribaciones de la sierra de Albarracín. Forma también parte de la Ruta de los pueblos Blancos y del Parque Natural de la Sierra de Grazalema. Hoy en día vive del turismo, fabricación de embutidos, quesos e industrias de gran tradición como la marroquinería y la fabricación de muebles artesanos.

Contabilizamos casi 62 km. desde el comienzo aunque el amigo Manolo, super-en-forma, hizo al menos 10 km. más bajando varias veces a buscarnos en las cuestas una vez él las culminaba.

El alojamiento elegido fue El Garrotal que era un magnífico conjunto de tres casas con amplias y acogedoras habitaciones cuyo propietario, Matías, es un hombre afable y campechano y del que se da la circunstancia de que es chofer del torero Jesulín de Ubrique. A las cuatro y media de la tarde tomamos posesión del mismo donde tras las reconfortantes duchas y ropas limpias empezaron a caer las primeras cervezas. Al poco ya estábamos preparando la cena colaborando todos en las distintas tareas que nos encomendada el, hasta ese momento, extraoficial Sargento Cocina. Una brillante y cálida chimenea, un suculento guiso de chícharos negros con carne de ternera adornado con quesitos, jamón, cervezas y tintos, polvorones y mantecados, constituyeron la magnífica cena de Navidad de este año 2009. Pepe López había tenido el acierto de fotocopiar letras de villancicos y de proveer de instrumentos musicales acordes a la fecha lo que hizo de cantásemos al niño de Dios lo mejor que supimos que fue bastante bueno. Aprovechamos que este año todavía se pueden cantar villancicos porque si la cosa sigue como va, quizás en próximos años tengamos que cantar boleros al solsticio de invierno.

Lo mejor de la noche vino con la sorpresa del tradicional nombramiento “militar” a uno de los miembros del grupo, el que más se haya distinguido ese año por su dedicación y méritos en el “campo de batalla”. El honor correspondió al inigualable Enrique Marseguerra que no es más güena gente porque no es más grande, al que se le nombró oficialmente y ya para la posteridad, Sargento Cocina que junto con el Capitán, el cabo Mechero, el soldado de Honor y la tropa, conforman el escalafón actual del grupo. La entrega del diploma, disertación de méritos incluida, correspondió al soldado de Honor, Enrique Osorno. Hubo lágrimas por todas partes, algunas de emoción y la mayoría porque no podíamos más de la risa. Un monstruo el tío, como siempre. Si no fuera porque ya tiene cargo habría que proponerle como Almirante de la Simpatía.

La noche siguió con múltiples tertulias hasta que a nuestro amigo Pedro Ruiz Monago le dio llorona con la situación del país. Hubo que echarlo a empujones para poder acostarnos para prepararnos para la ruta del día siguiente.

El Miércoles día 2 amaneció frío y nublado y en el suelo habían restos de alguna lluvia nocturna. Ello no desanimó al grupo que a las 9 de la mañana ya estaba al completo preparado y nos fuimos a desayunar, también opíparamente, a la venta Julián en el mismo El Bosque. Iniciamos una bellísima ruta que al comienzo discurrió paralela al cristalino río Majaceite y siguió con un largo ascenso de unos seis km. por el camino del Espino atravesando una zona bellísima de sierra mezclada con dehesa. Nos mojábamos la cara no con gotas de lluvia sino con gotas de las propias nubes. Al llegar a la carretera de Zahara de la Sierra tomamos hacia la izquierda en dirección a la carretera que une Prado del Rey con el propio El Bosque. Tras pasar por la puerta de la Dehesa Ambiciones, mediáticamente muy conocida, llegamos de regreso a El Bosque sobre mediodía tras unos 22 km. adicionales. Las oportunas duchas y la preparación de la comida con restos del día anterior y nuevas viandas hicieron que sobre las cuatro de la tarde ya estuviéramos camino de regreso a Sevilla con los deseos de que en las próximas navidades nos volvamos a encontrar todos de nuevo.


Sevilla, 6 de Diciembre del año de Dios de 2009. Día de la Constitución.

Anselmo J. Monge Bello

jueves, 3 de diciembre de 2009

Ruta de Getares a Tarifa. 27-10-2009

Tuvimos un hermoso día, que parecía que estuviésemos en primavera, en la playa había personas que se resistían a creer que estamos en otoño, nosotros dispuestos a recorrer la ruta cicloturista de Getares a Tarifa. Siete fuimos los participantes en esta pequeña aventura, Enrique, Pepe, Anselmo, Damián, Pedro, Fernando y Justo.
Tras el consabido madrugón, nos encontramos los dos vehículos, el aljarafeño y el sevillano, en el área de servicio de Los Palacios de la autopista de Cádiz, aún no había salido el sol, tras un rápido cafelito reanudamos nuestro viaje hacia Algeciras, en el camino la madre naturaleza nos deleitó con un bonito amanecer, todo hacia presagiar una magnifica ruta.
Después de llegar a Getares y descargar las bicis, Fernando y Justo se van hacia Tarifa para dejar allí la furgoneta, dispuesta para el regreso, en el camino tuvimos un pequeño susto a cargo de la furgoneta, que de pronto y a poca distancia de Tarifa se paró, Fernando se fue a buscar un poco de gasoil y al poco tiempo volvió a arrancar la furgoneta y llegó por si misma hasta la gasolinera.
El recorrido de la ruta nos permitió, prácticamente en todo el trayecto el ir deleitándonos con unas hermosas vistas del mar y del estrecho, en lontananza se dibujaban las costas de África y por medio vimos el transito de varias embarcaciones que navegaban en uno y otro sentido, la única nota molesta la protagonizó el viento que era de levante y de una considerable fuerza, afortunadamente la mayor parte del tiempo nos venia de costado o de atrás.
Casi llegando a Tarifa, se produjo un pequeño despiste, debido a una cancela que cortaba el camino, aun lado y otro de la misma se encontraban sendas estacas verdes, puestas por la Junta de Andalucía, delimitando la vía pecuaria por la que discurríamos, resultó que la cancela de marras la había puesto un alemán, apropiándose indebidamente de un terreno público, después de un rato de intentar convencer al alemán de que estaba en un error y de que teníamos derecho a pasar, por evitar una situación que se estaba haciendo cada vez más violenta, optamos por rodear, para ello bajamos hasta la playa y empujamos las bicis entre piedras y rocas pues la marea estaba bastante alta y no quedaba espacio para más, por fin después de un gran esfuerzo llegamos a recuperar el camino al otro lado de la finca y conseguimos llegar a nuestro destino, donde con unas cervecitas y alguna que otra ración recuperamos nuestras fuerzas.
Firmado: Justo

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Crónica cicloturista a Sanlúcar de Barrameda. 29-9-2009

A las 7,45 horas del martes 29 de septiembre de 2009, y en toda la plenitud del alba otoñal, alcanzamos la barcaza de Coria, para atravesar su río...con bruma de fondo que convierte lo que toca en una agradable temperatura ambiente, ese olor de agua dulce con ligera mezcla de sal atlántica, esos albures que presentimos cerca y tan solo vemos destripados en esas mesas que parecen quirúrgicas; el lejano tintineo de luces de casas y coches sobre las riberas.
Sobre la barca ya vamos la furgo perezosa, su instrumentista y tres ciclistas con sus monturas...todos ellos dispuestos a pasar un buen día en contacto con la naturaleza... marismas, campos de arroz y algodón, bosques de pinares y “calistros”, arenales, aves acuáticas,...sol, brisa, ligeros vientos y todo ello a pesar de las fundadas amenazas de lluvia que sin duda nos disponíamos a esquivar con determinación, y suerte claro está.
Pronto enfilamos el Guadaira dónde salen a saludarnos, fielmente como cada vez que pasamos y a su particular modo los perros del primer cortijo que encontramos, una vez agrupados la perezosa y los ciclistas para superar los tan poco sutiles saludos perrunos nos encaminamos por inercia con cierta prisa, hacia los campos de arrozales, dónde nos aparecen ya con sus cunetas pintadas de limo y esas acequias que parecen administrar sabiamente el agua que contienen.
Ya alcanzamos el poblado de San Vicente Ferrer, y nos hacemos las fotos al parecer de rigor tradicional, en la bancada de azulejos ya un tanto ajados que parecen esperar ya para su reconstrucción al no menos meritorio nuevo santo de su mismo nombre.
Llegamos a una venta, dónde paramos en sus inmediaciones y que destaca aparte de su falta de nombre, por el fuerte olor a quema de residuos y basuras, lo que nos hace participes de que la naturaleza, incluso las más alejadas sufren también agresiones humanas.
A partir de este punto empieza una parte de crónica deportiva, ya que uno de los ciclistas aprovechando los entretenimientos de esparcimiento normales de una parada, decide fugarse hacía la Venta de la vieja, sin duda por la recompensa a obtener en forma de café y mollete, tras una dura persecución es neutralizado por el pelotón unos cientos de metros antes de ganar esa meta volante.
Una vez repuestos en la venta la vieja, reiniciamos el camino hacia Trebujena con una nueva escapada del mismo actor, al que ya no alcanzó el pelotón hasta que llegamos al mismo límite de la provincia de Cai, dónde ya el color del cielo, el olor del aire y los paisajes de marismas nos hacen circular agrupados hasta el final del recorrido, pasando previamente para reponer líquidos por la venta Garfia, y especialmente por los preciosos pinares de Algaida, a través de un nuevo carril bici.
El recorrido de La Algaida hasta la meta final, que no es otra que las duchas existentes en el paseo marítimo-fluvial de la desembocadura de Sanlucar se hace ya más cansina por la pesadez de piernas, los cortes de calles por obras, y las atronadoras “amotillos” sanluqueñas; pero el premio ya está cerca y el nuevo color del cielo, la brisa marina, el baño en la playa, la cerveza y la manzanilla “pasá” hacen que olvidemos el esfuerzo de los cien kilómetros de pedaleo, y nos permiten en un emotivo brindis con especial recuerdo para los ausentes, el hacer votos por una nueva ruta, que incluya esa vez a todos los amigos componentes del grupo de ciclistas.

Gonzalo Sevilla

domingo, 27 de septiembre de 2009

Ruta especial del mes de Octubre

Para el mes de Octubre se está organizando una ruta especial, el recorrido será de Algeciras a Tarifa por la costa, la fecha prevista para este evento es el martes 27, es conveniente que los interesados en participar en esta, vayan mostrando su interés, al objeto de poder organizar adecuadamente la logistica que conlleva.

Ruta especial a Sanlúcar de Barrameda

El próximo día 29 de septiembre, martes, si el tiempo lo permite, se realizará esta ruta que va tomando carta de naturaleza dentro del grupo, la organización en esta ocasión ha corrido a cargo de nuestro amigo Anselmo.

martes, 23 de diciembre de 2008

Ruta de Navidad 2008, Ubríque- Jimena de la Frontera- Estación de San Roque 15 y 16/ 12/2008

Como todos los años y ya son seis, desde que disfrutamos del PRE JUBILEO Y JUBILEO, celebramos nuestra particular NOCHE BUENA, en la cual, precedida por un día de magnífica ruta en bici de montaña, con temperatura de 0º, saliendo desde Ubrique y subiendo el puerto de la víbora, en el discurrir de la subida aunque seguía haciendo 0º creo que los componentes del grupo sentíamos como si hiciera algo más de 20º, una vez llegado a lo alto, nos reagrupamos para proseguir la ruta, con ganas e ilusión de disfrutar del paisaje, acompañado de un intenso sol que nos animaba a seguir disfrutando del entorno y de la compañía de los amigos así todo el camino.
Llegamos a Jimena (Rancho los Lobos) lugar donde pasamos la noche, (la noche de la navidad ciclista). Enrique, ayudado en la cocina por: Dani, Fernando, Damián, Enrique O, (el resto como: Gonzalo, Justo, Joaquín, Anselmo, Pedro y Yo haciendo otro menesteres) nos deleito con un magnífico banquete, entremeses variados buen vino, exquisito estofado, de postre lo típico, turrones, mantecados etc. y no menos apetecible, teniendo en cuenta la falta de azúcar por el esfuerzo ejercido durante un día de subidas y bajadas, no podía faltar algunas que otras bebidas típicas. ¡Ah¡ los dueños del rancho nos obsequiaron con una estupenda tarta bizcocho, bueno, cuando empezamos a guiñar los ojos decidimos que era la hora de cerrar el primer capítulo.
Ya al día siguiente después de un desayuno opíparo, emprendimos la segunda etapa, algo distinta, quizás menos vistosa, pero no menos dura ya que era un pedaleo continuo y algún que otros relevos, así hasta La Almoráima y una vez reagrupado, a la Estación de San Roque, donde se subieron las bici, equipajes y el resto de la intendencia para ponernos de camino a casa.
“Gracias a Enrique Gomez, por la dedicación y el esfuerzo “
Quizás todo dicho de este modo, podrá tener más o menos, una cierta relevancia, pero no cabe la menor duda que para el grupo que lo hemos vivido, la tiene toda. ¿Será que todo lo que hagamos porque queremos y disfrutemos con un grupo de compañeros y amigos y por supuesto en pro de la salud y la diversión es parte del JUBILEO.....

FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO 2009

José López

jueves, 28 de agosto de 2008

Ruta extraordinaria de agosto. Alcoutim 21-8-2008

Muy temprano, de “madrugá” teníamos previsto reunirnos en Tomares con idea de iniciar el viaje que nos llevaría a la tan esperada “Ruta extraordinaria de agosto 2008”, en esta ocasión, nuestro amigo Enrique Gómez, la había preparado en Portugal. ¡Que nivel, ya hacemos rutas internacionales!
Nuestro viaje de ida tuvo algunas anécdotas, era tan temprano que aunque teníamos previsto desayunar en el área de servicio de Trigueros, ello no fue posible pues aunque anunciaban en el cartel del área abierta 24 horas, pudimos comprobar que la cafetería estaba cerrada y tuvimos que continuar viaje esperando encontrar más adelante algo abierto, al no encontrar nada a pie de carretera y siendo nuestra necesidad de un cafetito tan imperiosa optamos por entrar en Ayamonte antes de pasar el puente, allí, y no sin dificultad, por fin encontramos donde desayunar, y lo hicimos con todo lujo, con churros, tras ello reanudamos la marcha para reunirnos al otro lado del puente con el resto de la expedición, que habían partido desde la Antilla, Enrique Gómez, su hermano Luis y Pepe Navarro.
El pelotón de 11 ciclistas lo completaban además de los tres ya citados, la expedición sevillana formada por Pepe López, Pepe Ortega, Fernando, Pedro, Dani, Damián, Enrique Marseguerra y Justo.
Tras los saludos de rigor nos encaminamos al punto de partida de nuestra ruta, al pueblo de Alcoutim, simpático pueblito fronterizo que se encuentra justo frente a Sanlúcar de Guadiana, ambos históricamente tuvieron una relevante misión fronteriza como lo demuestra los castillos que cada pueblo posee, hoy día son dos buenos vecinos separados-unidos por el río Guadiana. Al no existir un puente que una ambas orillas la comunicación la realizan dos barqueros uno de cada lado y que por 1 € te llevan a la orilla contraria, el portugués te lleva a España y el español te lleva a Portugal, así tienen de bien repartido el negocio.
Una vez en Alcoutim tras las fotos de inicio, Enrique dio el banderazo de salida, en torno a las 9,30 hora española, según estaba previsto, la ruta que era circular se inició con una buena subidita de aproximadamente 6 kms., para calentar motores.
Partimos hacia el interior de Portugal y girando hacia el sur, por una carretera tranquila y muy divertida con continuas subidas y bajadas hasta que alcanzamos la mitad del recorrido, donde se hizo un alto para desayunar y charlar un poco, que no todo va a ser darle a los pedales.
Tras el desayuno iniciamos el regreso que después de una alucinante bajada de un 13% nos fue aproximando al río, para por su orilla regresar al punto de inicio, esta parte fue más suave y tenia el aliciente de ir pedaleando junto al Guadiana, lo que nos brindaba unas hermosas vistas.
Una vez de regreso en Alcoutim, compartimos mesa y mantel los once, en un ambiente de amistad y camaradería, para recuperar fuerzas.
En resumen una ruta muy bien organizada, bonita, divertida, amena y con la distancia justa para que ni sobre ni falte, en mi opinión magnifica.

Texto: Justo Ramos Foto: Damián Trabadela